Finca Altozano cocina Retro Universal | Blog de viajes y gastroenologia

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Finca Altozano cocina Retro Universal

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La magia de Altozano, es precisamente retratar en las papilas lo querido de la tierra, desde las andariegas codornices, los secos frutos de a la vuelta y la huerta querida que provee lo impensable y que en su humildad entrega el alma de sabores, en colores y en amores….
IMG_1216La tendencia de la cocina BajaMed es desde hace no mucho la repetición del descubrimiento de la sencillez y de hacer de lo simple un prodigio, de ahí viene la gracia de hacer florecer un desierto en el blanco de un plato que como el canvas de un pintor, espera la inspiración del artífice y diseñador de placeres culinarios.
Con tanta tecnología y con la vida tan apurada, yace muy dentro de nosotros la semilla dormida de los tiempos pretéritos. Cuando no había medios de conservar alimentos, las carnes eran guardadas en salazón y se les llamaba beneficio, en otras culturas, se hacían embutidos con sal y se les llamó Salúme o salazones empacadas en intestinos de algunos ejemplares que a la mano poblaban los patios de las casas de antaño, pedazos de tallos de arbustos que delimitaban los confines del corral . En ocasiones pensamos que las corrientes son nuevas, yo diría que son rescatadas de tendencias ancestrales con un toque personal.
Comer de lo que la región produce, ha sido el constante en especial en las regiones no comunicadas y cuando estas se llenaron de tecnología y caminos que recorrer, sus costumbres se adornaron con conocimientos de fuera, de aquellos que fluyeron de allende el Atlántico o bien unos cuantos cientos de kilómetros de allí. Siempre lo nuevo llama, como un reciclaje o una oportunidad de reinventarse. La cocina del Valle de Guadalupe ha sido sofisticada y le ha dado legitimación a lo que la tierra produce, concepto hoy por hoy romántico mas no nuevo.
En el estridor de la vida diaria, no hay lugar para paladear y sentarse a comprender el orígen de cada cosa de la que nos nutrimos y si osamos leer la etiqueta de los contenidos de los alimentos con harto plástico, al menos nos toparemos con varios conservadores y una larga lista de saborizantes para poder identificar un “Arroz a la Mexicana”. Pero esto es parte del escenario y por ello es que no lo notamos y pasa a ser parte de nuestra vida en prisa y sin tiempo para el paladeo o la ilusión de la degustación por si misma. La Finca Altozano, juega con los conceptos de antaño, de otrora, de lo que fué y es rescatado, lo de alderredor y de lo que a la tierra se le pide y que al saber pedir, da. Es regresar a nuestras raíces, a lo mas atávico de nuestro ser anidado en una célula, lo profundo, lo esencial, de donde venimos.Nada mas inspirador y reconfortante en estos días vacíos de principios y de valores, que volver al terruño y lo que significa, a la tierra que ofrece una refugio para el alma en cansancio. Esto, arranca suspiros hasta del mas insensible e indolente y por ello el éxito de la comida estilo retro, de cuyos ingredientes no se presumía la distancia sino el acto de recogerlos, ahí exactamente donde se necesitaban, porque siempre ahí estaban, y no mas lejos.
Javier Plasencia arrancó el pasado y lo plasmó en su asador campestre que hasta el nombre se nos antoja medioeval, su éxito, volver a tener tiempo, porque para ir a su paraje enclavado en medío de la nada, hay que tenerlo y dejarlo ir, justo allí, donde el tiempo se detuvo.